miércoles, 3 de septiembre de 2014
Pensadero de Pasiones: Amor, pasión y traición.
Pensadero de Pasiones: Amor, pasión y traición.: Que alegría saludarlos, muchos apapachitos a todos los pensadores apasionados, aquí les recomiendo esta maravillosa novela, Erick A. Martín...
lunes, 1 de septiembre de 2014
Astaroth... el mejor amigo del mundo
Ante los ojos de Stephano.
Llegué
a una pequeña plaza… estaba algo descuidada y al parecer no era del agrado de
muchos ya que esta se encontraba sola.
—Perfecto
—solté mientras sacaba mi Ipad buscando el
libro que había descargado.
Comencé
a leer tratando de olvidar el incidente con la rubia sintiéndome en otro mundo.
Amaba
leer, este era uno de los mejores momentos en los que podía disfrutar de un
buen texto, así que decidí quedarme allí hasta la hora de irnos de vuelta al
colegio.
Al
cabo de una media hora más o menos comencé a escuchar algo que revoloteaba a mí
alrededor, alzando el rostro contemplé que se trataba de un doxy.
—¡Rayos!
—solté al imaginarme que aquella cosa no estaría sola, y que de seguro solo
andaba en reconocimiento para llamar a las demás.
Invoqué mi báculo observando como el pequeño animal lo que
buscaba en realidad era acercarse al Ipad; dejando éste en el banquillo, contemplaba como el doxy se posaba en sus cuatro patas tocando el
aparato que comenzaba a hacer diversas funciones, apuntándole con mi báculo por si se decidía a atacarme
o a llamar a los demás.
El
bichito seguía haciendo sonidos y pulsando la pantalla táctil hasta que hizo
sonar el mp4, contemplaba como comenzaba a bailar como si alguien le hubiese
entrenado.
—¿Qué
rayos? —soltaba yo entretenido percatándome que en su cuello tenía una pequeña
bufandita en rojo y blanco.
La
criatura seguía bailando mientras escuchaba decir a mis espaldas.
—Baja
tu báculo, no te hará daño.
Yo
volteaba a ver a Astaroth que venía con una pequeña cajita negra en sus manos.
—¿Es
tuyo? —Él me asentía mientras se acercaba a la silla destapando la caja sacando
un diente de dragón bebé, el cual colocaba en el banquillo guardándose los demás.
El
doxy volteaba a ver a Astaroth y luego al diente, lanzándose sobre éste comenzando a roerlo con sus pequeños dientecitos afilados como si fuera
un trozo de pan.
—¿Tú
le enseñaste a bailar? —Él negaba con la cabeza mientras yo pulsaba el botón
para detener la música, observando cómo el doxy volvía a pulsarlo para hacerla
sonar de nuevo, volviendo a degustar el diente.
—No….
Él aprendió solo, le gusta la música. —Yo le asentía observando al animal y
luego a Astaroth, sin poder creer que lo tenía a mi lado sin soltarme algún insulto.
—No
sabía que tenías una mascota —le exclamé al chico, el cual me respondía sin
dejar de mirar al doxy.
—No
es una mascota muy común, y de seguro sería un problema el tenerlo en los
dormitorios… lo llevo conmigo cuando estoy fuera, pero en el colegio tengo una
amiga que me lo cuida.
—Entiendo.
—No dejaba de mirar aquellos grandes ojos
azules que me tenían encantado.
—¿Cómo
se llama? —Él me miraba fijo para luego tomar a la diminuta criatura entre sus
manos, soltándome en un tono serio.
—Downy.
—Él se levantaba con el animal en la mano a punto de irse, mientras yo me ponía de pie tomando el Ipad caminando detrás de él.
—Me
asusté, pensé que andaría en manadas y temí que me dejara sin dientes.
Solté
aquella estupidez tratando de buscarle conversación.
—Pues
ya no debes preocuparte —soltaba él en un tono seco siguiendo su camino, observando
como el animal volaba de sus manos hacia mí en busca del Ipad.
—¿Downy?...
ven aquí. —Yo alzaba mi mano con el Ipad observando como el bichito pulsaba los botones
haciendo sonar la música, comenzando a
bailar de nuevo.
—No,
basta… ya se acabó la música —soltaba él tomando al diminuto ser que comenzaba a chillar y a
aletear para zafarse del agarre del muchacho.
—Déjalo,
no me molesta.
—A
mí sí —soltaba él ya empezando a molestarse, tomando a la criatura y metiéndola en su bolso, comenzando a caminar mientras yo le seguía.
—Astaroth,
please… solo dime porque me odias.
El
muchacho se detenía soltándome de mal humor.
—Ya
te dije que no te odio, simplemente me incomoda que vivas expresando a viva voz
lo que sientes por mí.
El
chico volvía a retomar su andar haciendo que yo también me movilizara.
—No
me sigas maldición… entiéndelo, no me gustan los hombres y menos como tú.
Yo
sonreía mientras le soltaba.
—Aquel
que no le gusta los hombres simple y llanamente afirma que no le gustan, no
argumenta que no le gustan de una forma o de otra.
Él fruncía el ceño mientras yo sonreía ofreciéndole una
disculpa, alegando que lo que menos
quería era irritarlo más de lo que ya estaba.
—Pues
deja de joderme —soltaba él dándome la espalda, a lo que yo soltaba tratando de lograr que se
quedara.
—Pues
como dijo Thomas, o nos aprendemos a llevar o él mismo nos obligará.
Al
parecer aquello le había valido madre y simplemente siguió caminando como si
nada, dejándome en aquel
lugar deseando más de su compañía.
domingo, 24 de agosto de 2014
Lugares emblemáticos de "El Reflejo Púrpura"
Colegio Baylor
Baylor School
Chattanooga, TN
Donde se realiza toda la trama o la mayoría de esta.
Casa Lestinger
1649 Minnekahda rd, Chattanoga
La casa que le dejaron los padres de Thomas al joven Mago.
Casa de los Townsend
1651, Hillcrest rd, Chattanooga, TN
Donde viven los Townsed/ Bradley
Comandancia de Policia
3410 Amnicola hwy, Chattanooga, TN
donde trabajo Alexander en su época de jefe de policía y donde actualmente Aldron Bradley ocupa el mismo cargo
Icaro de Baylor
Nexus utilizado por Astaroth y Thomas para salir del colegio en busca de Marcus McAlister
Isla Williams
Donde Thomas encontró las runas que abrían el cuartel secreto de su padre en el colegio y donde este conoció a Erline, la elfa.
Casa Malswen
1309 Woodhill dr, Chattanooga, TN
Mansión de la familia Malswen, donde nació Thomas.
Casa Lestinger
En estado de abandono antes de la restauración.
Casa de Gobierno
donde gobierna Alexander Crow allí se encuentra el Helieal y actualmente es el refugio de las sirenas siamesas.
Dormitorios Lupton (solo chicos)
es el dormitorio de Magos, oculto en el colegio... todos los que duermen en este dormitorio son Magos
Torre de Lupton
es al torre de donde Thomas Lanzo a Albsev, pretendiendo que este tomara la decisión de suicidarse o no.
Cada uno de estos lugares existen en la realidad, no obstante, ninguno de ellos son usados para los fines que e expuesto en mi obra... no son mas que imágenes que lograron ayudarme a inspirarme para esta historia que ya va siendo parte de varios que han deseado ser parte de esta saga... pronto colocare mas lugares emblemáticos así como los diferentes báculos en forma de joya que posee cada uno de los personaje de el reflejo púrpura.
domingo, 17 de agosto de 2014
Vídeo promocíonal de "Chocolate"... A que crees que sabe el pecado?
Este es el vídeo promocional de mi nuevo libro
Chocolate... A que crees que sabe el pecado?
espero que les guste... saludos.
jueves, 14 de agosto de 2014
¿Dónde consigo "Chocolate"?
¡PRECIO LANZAMIENTO!
España: http://www.amazon.es/gp/product/B00MP7GLZ4
México: https://www.amazon.com.mx/dp/B00MP7GLZ4
Resto del mundo: http://www.amazon.com/dp/B00MP7GLZ4
Nota: Recuerden que deben crear una cuenta en Amazon (según corresponda a su país) para poder bajar el libro. Cualquier duda, no duden en dejarme un mensaje. ¡Se los adora!
¡Chocolate ya está aquí!
En estos últimos dos meses mi cuñadito Erick Martínez se estaba tramando una sorpresa para todos sus lectores.
Se trata de "Chocolate: ¿A qué crees que sabe el pecado?", una novela corta que lleva su clásico sello del amor homoerótico. ¿Qué pueden esperar? Pues mucho amor, muchas escenas HOT (se los garantizo) y unas buenas lecciones, porque tiene una genial trama con unos giros... que claro que no se los contaré aquí, pero también les garantizo eso.
Aquí les dejo la reseña oficial:
Chocolate es una historia que narra el amor prohibido entre dos hombres, un amor que tiene todas las de perder, un amor que podría llegar a ser castigado, no solo por ser entre dos seres del mismo sexo.
Es un amor interracial entre un amo y su esclavo en los tiempos de la revolución independentista de la Capitanía General de Venezuela.
Una historia narrada ante los ojos del amo… Eduardo Martínez,un joven español que maneja la hacienda de su tío Benjamín, el cual ya no puede llevar las riendas de aquel lugar.
El joven mantendrá un conflicto interno, entre lo que es correcto y lo que su demonio interior quiere… a Jacobo, su esclavo mestizo, el cual llegará desde la capital colocando su mundo perfecto y religioso de cabeza.
La trama transcurre en diversos escenarios, siendo la hacienda “Los Martínez” el punto de comienzo, desarrollo y final de una de las historias más dulce y amarga de un amor que trascurre en una época donde los prejuicios eran aún mayores que en la actualidad.
Chocolate es una historia romántica, erótica y dulce… donde ambos protagonistas darán el todo por el todo, para hacer de esa relación el mejor de los postres que endulzará sus vidas, devolviéndole a ambos, lo que la vida intentó robarles.
Donde Eduardo apostará por la amistad de su mejor amigo Nicolás, deseando que aquella pueda superar cualquier obstáculo... descubriendo su más oscuro secreto.
Eduardo y Jacobo jamás creyeron que el amor y el pecado, podrían tener el sabor del chocolate.
Palabras del autor:
Esta novela estaba guardada en el baúl de los recuerdos, la cual jamás hubiese salido sin el reto de demostrar que en una relación lujuriosa pueden coexistir el romance y la pasión, ligados a una buena trama que permita al lector disfrutar, no solo de una relación prohibida entre dos hombres, sino que también del amor que comienza a despertar en ellos progresivamente, demostrando que el amor es más fuerte que cualquier prejuicio moral y social en cualquier época, invitándoles a ser parte de esta dulce historia de amor homoerótica.
Ahora su buen amigo el conejo (ehhh... que soy yo, lo siento, creo que nunca me presenté jajaja) les contará que sentí al leerla. En verdad es una historia que te toca, que te hace sentir el amor de ellos dos. Y pucha, si que eran tiempos difíciles para ser gays aquellos...
Una nota más. Este libro está participando en el "Primer concurso de Amazon y El mundo para autores indies", así que sería un gran, gran apoyo que compartan la noticia, que si pueden compren el libro y dejen una review, y así también hacer visible este género que tanto nos apasiona, ¿no?
Se trata de "Chocolate: ¿A qué crees que sabe el pecado?", una novela corta que lleva su clásico sello del amor homoerótico. ¿Qué pueden esperar? Pues mucho amor, muchas escenas HOT (se los garantizo) y unas buenas lecciones, porque tiene una genial trama con unos giros... que claro que no se los contaré aquí, pero también les garantizo eso.
Aquí les dejo la reseña oficial:
Chocolate es una historia que narra el amor prohibido entre dos hombres, un amor que tiene todas las de perder, un amor que podría llegar a ser castigado, no solo por ser entre dos seres del mismo sexo.
Es un amor interracial entre un amo y su esclavo en los tiempos de la revolución independentista de la Capitanía General de Venezuela.
Una historia narrada ante los ojos del amo… Eduardo Martínez,un joven español que maneja la hacienda de su tío Benjamín, el cual ya no puede llevar las riendas de aquel lugar.
El joven mantendrá un conflicto interno, entre lo que es correcto y lo que su demonio interior quiere… a Jacobo, su esclavo mestizo, el cual llegará desde la capital colocando su mundo perfecto y religioso de cabeza.
La trama transcurre en diversos escenarios, siendo la hacienda “Los Martínez” el punto de comienzo, desarrollo y final de una de las historias más dulce y amarga de un amor que trascurre en una época donde los prejuicios eran aún mayores que en la actualidad.
Chocolate es una historia romántica, erótica y dulce… donde ambos protagonistas darán el todo por el todo, para hacer de esa relación el mejor de los postres que endulzará sus vidas, devolviéndole a ambos, lo que la vida intentó robarles.
Donde Eduardo apostará por la amistad de su mejor amigo Nicolás, deseando que aquella pueda superar cualquier obstáculo... descubriendo su más oscuro secreto.
Eduardo y Jacobo jamás creyeron que el amor y el pecado, podrían tener el sabor del chocolate.
Palabras del autor:
Esta novela estaba guardada en el baúl de los recuerdos, la cual jamás hubiese salido sin el reto de demostrar que en una relación lujuriosa pueden coexistir el romance y la pasión, ligados a una buena trama que permita al lector disfrutar, no solo de una relación prohibida entre dos hombres, sino que también del amor que comienza a despertar en ellos progresivamente, demostrando que el amor es más fuerte que cualquier prejuicio moral y social en cualquier época, invitándoles a ser parte de esta dulce historia de amor homoerótica.
Ahora su buen amigo el conejo (ehhh... que soy yo, lo siento, creo que nunca me presenté jajaja) les contará que sentí al leerla. En verdad es una historia que te toca, que te hace sentir el amor de ellos dos. Y pucha, si que eran tiempos difíciles para ser gays aquellos...
Una nota más. Este libro está participando en el "Primer concurso de Amazon y El mundo para autores indies", así que sería un gran, gran apoyo que compartan la noticia, que si pueden compren el libro y dejen una review, y así también hacer visible este género que tanto nos apasiona, ¿no?
sábado, 9 de agosto de 2014
El día después de... [El Reflejo Púrpura]
Ante los ojos de Albsev
La neblina
se comenzaba a disipar entre los árboles que observaba a lo lejos, sentado en uno de los bancos de
madera apostados frente al río Tennessee, mientras mi mente volvía a divagar
en lo que había pasado anoche.
“Grita para
mí, Albsev”, su voz volvía a retumbar en mi cabeza como había sucedido durante toda
la noche, sin poder contener los temblores que habían irrumpido en mis sueños
haciendo que me despertara cada tanto sin poder
dormir de corrido.
Yo suspiraba
negando con la cabeza como tratando de olvidar todo aquello, ¿pero cómo podía
lograrlo? Había sido violado por un hombre y lo peor era que no podía
denunciarle.
—¡Hola! —soltaba Astaroth llegando de golpe, preguntándome que hacía allí tan
temprano.
—Me
asfixiaba la habitación —le solté sin tan siquiera mirarle a la cara, tan solo contemplando como
comenzaba a salir el sol por entre los árboles.
Astaroth se posaba en frente de mí, mirándome fijamente mientras
soltaba de golpe.
—Pasó algo
anoche… ¿Cierto?
Yo no decía
nada y simplemente me limitaba a seguir inerte.
—¿Albsev?...
contéstame… me duele la cabeza y siento que me pasó un tranvía por encima… ¿Qué
demonios pasó anoche?
Ante aquella
pregunta suya y su exposición de como sentía su cuerpo comencé a sentir como las
lágrimas me corrían por las mejillas, sin poder contener el ahogo que
oprimía mi pecho ante las ganas de gritar lo mal que me sentía ante todo lo
ocurrido.
—¡Lo
sabía!... sabía que había sucedido algo… me dolía el cuerpo, tú no estabas
cuando desperté y Thomas tampoco… dime porqué no recuerdo nada.
Yo lo miraba
sin poder contener las lágrimas mientras escuchaba venir a alguien, limpiándome el rostro rápidamente.
Me ponía de
pie escuchando cantar a Lyra, quien se nos acercaba de lo más feliz, observándonos a
ambos mientras yo le daba la espalda tratando de contener el llanto.
—¿Y ustedes
dos que hacen acá?
Yo suspiraba
tratando de que se me pasara la opresión en el pecho mientras Astaroth le
respondía.
—Lo mismo
que tú. —Ella le volteaba la cara mientras yo
la miraba sonriéndole como si nada me pasara, aunque sin duda se me notaría en los
ojos que estaba llorando.
—¿Se puede
saber por qué tienes los
ojos rojos Albsev? —Yo miraba a Astaroth, el cual le respondía con aquel típico tono suyo de
sarcasmo.
—Una chica
lo dejó… tarado, con tantas mujeres en el mundo y venir a llorar por esa loca.
Yo sonreía
ante las ocurrencias del chico mientras Lyra rodaba los ojos soltándome de mala
gana.
—Ay Albsev… aprende de
mí… yo los desecho a
ellos, ellos no me desechan a mí.
Astaroth
silbaba y rodaba los ojos, imitando la voz de mi hermana, en un tono de
autosuficiente por demás exagerado, mientras meneaba las manos como lo hacían
las chicas.
—Si Albsev
aprende de la mujer superada que soy, y que jamás me dejo romper el corazón… bla,
bla, bla… —Astaroth volvía a poner su tono de voz, soltándole serio—…Quien te viera
Lyra… cuando te morías por Orión y éste te pateó el trasero llamándote asquerosa
Townsend de porquería.
Lyra
comenzaba a maldecirlo y a lanzarle manotazos, los cuales Astaroth esquivaba, mientras mi hermana
alegaba que eso era cuando ella no sabía que era un asqueroso Malswen.
—Entonces no
molestes… ¡Lydia! —Aquel nombre era el apodo que Astaroth le tenía a mi hermana
haciendo alusión a la joven sombría, protagonista de la película “Beetlejuice”.
Lyra le
lanzaba un puntapié haciéndolo saltar de dolor en un solo pie
sobándose la pierna
golpeada, mientras comenzaba a alejase de nosotros sacudiendo su larga cabellera
cobriza. Astaroth sonreía esperando a que la chica se perdiera de vista para
soltarme de golpe.
—Dime de una
vez ¿qué demonios pasó, Albsev?… ¡Habla! —Yo lo miraba fijamente observando como Astaroth
colocaba el rostro serio e inmutable enfocando su mirada a la distancia, mientras yo volteando a ver que lo
ponía en ese estado contemplando como Thomas se acercaba, haciéndome sentir una punzada en la boca
del estómago sin saber qué hacer.
Quieres sabes que sucede?... Adquiere el libro Aqui
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